
La Asamblea General de las Naciones Unidas ha designado el 2025 como el Año Internacional de la Preservación de los Glaciares, una iniciativa histórica que busca movilizar la acción global ante la crisis sin precedentes que enfrentan estos gigantes de hielo. Con la pérdida de 273 gigatoneladas de hielo anualmente y una contribución de 18 milímetros al aumento del nivel del mar desde el año 2000, la urgencia de actuar nunca ha sido más evidente.
Esta iniciativa, respaldada por más de 75 organizaciones internacionales y 35 países, representa uno de los esfuerzos de preservación ambiental más completos en la historia reciente de la ONU. La declaración no solo establece el 2025 como año de observancia, sino que también marca el inicio de la Década de Acción para las Ciencias Criosféricas (2025-2034), subrayando el compromiso a largo plazo que requiere esta crisis.

Entre las naciones participantes, destacan los programas de monitoreo y adaptación impulsados por regiones con fuerte presencia glaciar. En Asia, Nepal desarrolla avanzadas iniciativas de monitoreo, Pakistán fortalece sus sistemas de alerta temprana ante inundaciones por desbordes glaciares y China lidera investigaciones en el marco del “Tercer Polo”. En Europa, Suiza asume un papel protagónico con el Servicio Mundial de Monitoreo de Glaciares, mientras que el Programa Nacional de Monitoreo de Glaciares en Noruega opera el programa nacional más antiguo del mundo. Las naciones árticas, como Canadá, a través de Natural Resources Canada también operan estaciones de monitoreo de balance de masa en la Cordillera Occidental y el Archipiélago Ártico Canadiense y Groenlandia profundiza sus estudios sobre la dinámica de su capa de hielo. Incluso los pequeños estados insulares en desarrollo, conscientes de su alta vulnerabilidad al aumento del nivel del mar, participan activamente como observadores estratégicos.
En Sudamérica, la participación andina resulta especialmente significativa. Argentina fue pionera al promulgar en 2010 la primera ley integral de protección de glaciares del mundo, reconociéndolos como reservas estratégicas de agua dulce.

Chile ocupa una posición privilegiada y de responsabilidad en este escenario global, al concentrar entre el 80% y el 82% de los glaciares de América del Sur, con más de 26.000 glaciares individuales. La Dirección General de Aguas, a través del Ministerio de Obras Públicas, desde el año 2008, está a cargo de realizar el “Inventario Público de Glaciares”, permitiendo monitorear estos ecosistemas en todo el territorio chileno. Este organismo ha venido evolucionando desde métodos directos de medición de glaciares en terreno hacia tecnologías geoespaciales avanzadas que garantizan mayor precisión y seguridad en las mediciones.
La tecnología LIDAR ha marcado un punto de inflexión importante en la transformación tecnológica del monitoreo glaciar. El escáner láser VZ-6000, desarrollado por la empresa austriaca Riegl en el 2012, ha establecido nuevos estándares en la obtención remota de datos. Este equipo puede medir volúmenes de hielo a distancias que superan los 6 kilómetros, gracias a que utiliza una longitud de onda especialmente adecuada para la medición de terrenos nevados, funciona en la banda del infrarrojo cercano (1064 nm), lo que le permite lograr altas tasas de reflectividad (superiores al 80%) en superficies cubiertas de nieve, mientras que cumple con los niveles máximos permisibles de exposición a la radiación láser para equipos de esta categoría. Esto lo convierte prácticamente en el único escáner láser terrestre capaz de cumplir con los requisitos de este tipo de mediciones, por su alcance excepcional y su alta respuesta en nieve.


En Geocom, nuestra trayectoria de más de 40 años en innovación tecnológica nos posiciona como colaboradores estratégicos en este desafío crucial. Hemos asumido el compromiso de proporcionar las herramientas y el expertise técnico que permiten a instituciones chilenas realizar un monitoreo preciso y continuo de nuestros glaciares. La tecnología que distribuimos no es simplemente equipamiento, representa nuestra contribución tangible a la preservación del patrimonio glaciar nacional y al entendimiento científico del cambio climático.
El Año Internacional de la Preservación de los Glaciares convoca a todos los actores del sector científico y tecnológico a intensificar nuestros esfuerzos. Desde Geocom, renovamos nuestro compromiso de seguir siendo facilitadores tecnológicos en esta misión crítica, entendiendo que con cada medición se contribuye a la construcción de estrategias de adaptación y mitigación que determinarán el futuro de estos reservorios naturales de agua dulce.

La preservación de los glaciares trasciende las fronteras nacionales y las disciplinas científicas. Requiere la convergencia de voluntad política, conocimiento científico, innovación tecnológica y conciencia social. En este año decisivo, Geocom reafirma su papel como puente tecnológico entre la ciencia y la acción, contribuyendo con soluciones que permiten transformar datos en decisiones informadas para la protección de nuestro patrimonio glaciar.
